HUERTO AUTOSUFICIENTE : 9 CONSEJOS PARA COMENZAR.

Cuando vamos a cultivar haciendo uso de la agroecología y la permacultura siempre tenemos presente lo importantes que son el diseño y la ubicación del huerto. Al no hacer uso de ningún tipo de fertilizantes o plaguicidas químicos debemos aprovechar lo que nos ofrece el universo mismo para cultivar de mejor manera. Hacer las cosas bien a la hora de planear el huerto puede hacer la diferencia entre cosechas abundantes y cosechas pobres en cantidad y calidad. Si usted quiere iniciarse en el mundo de la agroecología pero no tiene mucha idea de por dónde empezar, esta entrada lo ayudará a ubicarse para dar inicio a esto tan sencillo pero maravilloso.

Son muchos los factores que inciden en un huerto autosuficiente y aunque no utilicemos ningún químico para potenciar o proteger las plantas, la misma naturaleza nos brinda muchas opciones para proteger los cultivos de plagas, enfermedades o las inclemencias del clima.

  1. Verificar el microclima del lugar donde se quiere ubicar el huerto. Antes de hacer cualquier cosa, primero debemos analizar las condiciones micro climáticas del lugar en el que queremos comenzar a cultivar. De las horas de luz diaria, la intensidad y proveniencia del viento y otros factores climáticos va a depender cómo vamos a organizar nuestro huerto.
  2. Crear muros, cercas o cercas vivas alrededor del huerto. Esto se hace por varias cosas. Primero para proteger del viento a las plantas más altas y delicadas. Segundo para proteger a las plantas de posibles invasores que podrían alterar o dañar todo en un segundo como son gallinas, perros u otros animales de la granja; para cada cosa, un lugar específico. Y tercero también se hace para delimitar o delinear las fronteras del huerto y diferenciarlo de otras zonas de cultivo como el comercial, así como por una cuestión estética.
  3. Hacer camas o bancales para sembrar. Nosotros hacemos camas bajas rellenas de tierra por varios motivos. Personalmente recomiendo este sistema de siembra principalmente porque protege a las plantas de la invasión de hierbas adventicias que puedan competir por los nutrientes que necesitan nuestras plantas para crecer adecuadamente y poder darnos cosechas ricas en cantidad y calidad. También le da un toque estético al huerto y ayuda a mantener organizadas las temporadas de siembra de cada planta que queramos cultivar.
  4. Ubicar las camas, bancales o surcos de cultivo en dirección norte-sur/sur-norte. Esto con el simple fin de que el sol llegue directamente a todas las plantas por igual, sin crear sombras con ellas mismas que impidan su desarrollo. 
  5. Sembrar de occidente a oriente. Este consejo nos ha funcionado, sobre todo en el huerto de cultivo comercial ya que las plantas necesitan del sol para un pleno desarrollo. Al sembrar de occidente a oriente nos aseguramos también que las plantas tengan la exposición solar que queremos sin obstruir ni crear sombras que imposibiliten el crecimiento de las mismas.
  6. Crear o dejar zonas con sombra temporal y zonas de pleno sol. Existen muchas variedades de alimentos que podemos cultivar en nuestro huerto autosuficiente para nuestro consumo y sus necesidades también varían según la especie o incluso entre variedades de la misma especie. Al crear zonas con sombra ya sea con árboles, invernaderos, polisombras, etc. Nos aseguramos de cubrir las necesidades de radiación solar de cada planta y así ampliar el catálogo de plantas cultivables.
  7.  Asegurar la accesibilidad al agua. Nada tan vital y necesario para las plantas que el agua. Sin ella simplemente no hay vida y si no nos aseguramos de proveer a las plantas de agua limpia de riego fracasaremos con nuestro huerto casero agroecológico seguro. El agua ideal para regar las plantas es la lluvia, ya sea naturalmente o almacenada y con riegos controlados.
  8. Dejar crecer libremente hierbas y malezas en caminos y demás espacios no destinados para cultivar. Aunque lo ideal sería tener un huerto autosuficiente completamente limpio de hierbas y pastos, estas plantas que crecen en caminos y otros espacios del huerto son excelentes aliados a la hora de combatir plagas que pueden afectar nuestro cultivo. Al no hacer uso alguno de químicos, un huerto agroecológico integra estas mal llamadas “malas hierbas” y las convierte en algo beneficioso. De igual forma, muchas de ellas como el trébol de limón se pueden comer y aportan de manera natural sus propiedades nutricionales a nuestra dieta.
  9.  Atraer fauna complementaria y beneficiosa. Las mariquitas, las abejas o incluso los grillos también son aliados nuestros a la hora de combatir plagas y enfermedades. No solo cumplen una labor polinizadora (tan necesaria en épocas de floración) sino también mantienen controladas a muchas de las plagas como los pulgones o algunos gusanos. Pero hay que tener cuidado, pues también pueden convertirse en un problema si no se controla su población.

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