¿Qué es la halitosis y qué la causa?



El mal aliento, también conocido como “halitosis” es una condición que padecen muchas personas y que representa un problema cuando se está en constante contacto con otras personas, dentro del trabajo o en situaciones sociales, que puede incomodar a quien lo tiene, e incluso limitar sus habilidades sociales.

La halitosis puede ser causada por muchos factores, desde falta de higiene bucal, enfermedades de las encías, hasta problemas gastrointestinales como indigestión, estreñimiento o una dieta inapropiada, así como el consumo en grandes cantidades de alimentos como la cebolla o el ajo. Por otro lado, fumar también es una causa común de mal aliento.

Otra de las causas más comunes de la halitosis es la placa. Al ser una película que tiene hasta 50 billones de bacterias y que se fija en los dientes y las encías, llega a causar mal olor. Por esto mismo, es extremadamente importante cepillarse los dientes constantemente, así como usar enjuague bucal e hilo dental.



Existen muchos mitos acerca de la halitosis. A continuación, te presento los tres más comunes:

1. El enjuague bucal hará que el mal aliento desaparezca. El enjuague, aun cuando está hecho especialmente para ayudar a disminuir la placa, solo te ayuda a que el mal aliento se vaya por un rato. Es importante que te cepilles los dientes antes, y que utilices el hilo dental a conciencia. El uso de estos tres elementos ayudará a hacer una diferencia.

2. Con solo cepillarte los dientes desaparece el mal aliento. La mayoría de las personas se cepilla los dientes entre 30 y 45 segundos, lo cual no es suficiente. Para limpiar tus dientes lo mejor posible, tienes que cepillarlos por lo menos durante dos minutos, mínimo dos veces al día.  Recuerda que es importante cepillar tu lengua también, las bacterias lo invaden todo. Finalmente, el hilo dental ayudará a quitar cualquier particular de comida que haya quedado entre tus dientes y se le haya escapado a tu cepillo.

3. Si soplas en tu mano, sabrás si tienes mal aliento o no. Al exhalar, no utilices tu garganta de la misma manera que lo haces al hablar. Al platicar, tienden a salir muchos olores que se encuentran en la parte de atrás de tu boca, que el respirar no hace. Si estás preocupado por tu aliento, asegúrate de tener un buen proceso de limpieza bucal así como masticar chicle o mentas que pueden, de forma temporal, quitar el mal aliento.



Para asegurarte de mantener tu aliento siempre fresco y limpio a lo largo del día, especialmente si no tienes tiempo de regresar a tu casa a lo largo del día, compra un cepillo de dientes y una pasta tamaño “viaje”, esto es, pequeños y que puedas guardar en tu bolsa o portfolios. Cuando termines de comer, tómate cinco minutos para pasar al baño y cepillarte los dientes. Por otro lado, también mantén a la mano unos chicles de menta o sin sabor para cualquier eventualidad.

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