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Investigadores Chilenos Desarrollan Sandías Resistentes a la Sequía

marzo 25, 2025

La crisis hídrica es uno de los mayores desafíos para la agricultura en Chile y el mundo. La disminución de los recursos hídricos pone en riesgo numerosos cultivos, entre ellos, la sandía, una fruta clave en la región de O’Higgins, principal productora del país. Sin embargo, un grupo de investigadores del Centro de Estudios Avanzados en Fruticultura (CEAF) podría haber hallado una solución innovadora para garantizar la viabilidad de este cultivo, incluso en condiciones de escasez de agua.

Un Descubrimiento Científico para la Agricultura

Los científicos del CEAF han identificado genes de resistencia a la sequía en Lagenaria siceraria, una calabaza autóctona de Chile. Esta planta posee mecanismos naturales para tolerar la escasez de agua y ha sido utilizada como portainjerto, es decir, como base resistente sobre la que se injerta otra planta, en este caso, la sandía. Gracias a este proceso, se mejora el crecimiento y la capacidad de adaptación del cultivo a condiciones de estrés hídrico.

Resultados Prometedores

El equipo de investigación analizó genotipos de diversas regiones del mundo, incluyendo Sudáfrica, Filipinas y Chile. Ensayos en Dinamarca y España revelaron que los ecotipos chilenos, especialmente los de Illapel y Osorno, tienen una notable capacidad para retener agua en sus raíces. Además, estas plantas pueden reducir la transpiración, lo que les permite conservar la hidratación por más tiempo.

Según el Dr. Guillermo Toro, investigador del CEAF, “estos genotipos han desarrollado mecanismos únicos para tolerar la sequía. Uno de ellos es la formación de barreras en sus raíces para minimizar la pérdida de agua, mientras que otro ajusta su metabolismo respiratorio, logrando un uso más eficiente del recurso disponible”.

Impacto para los Agricultores

El uso de portainjertos resistentes se ha convertido en una estrategia clave en la agricultura moderna, ya que permite adaptar los cultivos tradicionales a escenarios de sequía sin alterar las características del fruto. Pablo Retamal, agricultor de Nancagua en la región de O’Higgins, explica: “Aquí se usan principalmente plantas francas (sin injertar), pero las injertadas producen más frutos por planta. Si además resisten la falta de agua, es una ganancia total para los agricultores”.

El desarrollo de sandías más resistentes podría significar un gran avance en la producción, asegurando su rentabilidad incluso con menor disponibilidad de agua para riego.

El Futuro del Cultivo de Sandías en Chile

Con una superficie cultivada de aproximadamente 3.252 hectáreas en Chile, la sandía es uno de los cultivos hortícolas más importantes del país. La región de O’Higgins destaca como un polo productivo clave, con comunas como Las Cabras, Coltauco, Pichidegua y San Vicente de Tagua Tagua liderando la producción.

En un contexto de crisis hídrica creciente, desarrollar variedades de sandía que conserven mejor el agua es esencial para la sostenibilidad de la agricultura chilena. La investigación del CEAF no solo representa una innovación científica, sino también una solución concreta para enfrentar el cambio climático y garantizar la seguridad alimentaria del futuro.